La Universidad de Cádiz presenta en Huelva los resultados preliminares del Proyecto de Castañuelas para la Salud como alternativa frente al aislamiento 1 febrero 2026
El Laboratorio Social COEDPA del Instituto Universitario de Investigación para el Desarrollo Social Sostenible (INDESS) de la Universidad de Cádiz participará el próximo miércoles 11 de febrero en el 4º Encuentro de Centros Innovadores en Huelva y la 169ª Jornada DIM-EDU para la innovación y mejora educativa titulada “¿Cómo mejorar la calidad, la eficacia formativa y el desarrollo personal en la Era de Internet y las Máquinas Inteligentes?”
A través de una comunicación en formato no presencial, el equipo de la UCA compartirá con expertos del ámbito educativo los resultados preliminares obtenidos de la iniciativa “Castañuelas para la salud: una terapia rítmica para el bienestar, la inclusión y la igualdad desde la investigación-acción”.
Esta aportación virtual muestra un primer avance de cómo la castañuela, elemento icónico de la identidad y el patrimonio inmaterial de Andalucía, trasciende su papel folclórico para convertirse en una herramienta cultural clave para el bienestar. El proyecto se propone como una alternativa vital frente a la era digital, rescatando este instrumento de percusión para trabajar problemas de salud como el deterioro cognitivo y la coordinación. La iniciativa se enfoca sobre todo en fortalecer la cohesión y la participación social en un entorno que a menudo empuja a nuestros mayores a la soledad. Estos datos iniciales son el fruto de la intervención realizada en noviembre y diciembre de 2025 con la financiación de la Fundación Municipal de la Mujer del Ayuntamiento de Cádiz y la colaboración de las asociaciones Paz y Bien y Más que Danza.
Los talleres se desarrollaron de forma intensiva, a lo largo de 50 horas, durante los meses de noviembre y diciembre de 2025 para un grupo de 47 personas de la Asociación Mariana Pineda, de la Asociación Parkinson Cádiz y de Santa Clara Quality Group.
Los datos presentados se han recogido gracias a la técnica de la observación participante llevada a cabo en Mariana Pineda y en Parkinson Cádiz, ha contado con el apoyo de dos estudiantes del Grado en Trabajo Social que son investigadores externos del LABCOEDPA. El equipo de investigación ha analizado cómo las castañuelas, que se conciben como recurso cultural, actúan sobre la salud integral. Se ha constatado cómo el toque de este instrumento, al requerir una técnica precisa y una disociación rítmica compleja, frena el deterioro cognitivo al exigir atención y memoria, al tiempo que mejora la coordinación física. Sin embargo, el hallazgo más potente ha sido su capacidad para generar comunidad y sentido de pertenencia a través de un símbolo compartido de nuestra cultura.
En la Asociación Mariana Pineda, el proyecto trabajó con mujeres de entre 40 y 80 años dedicadas al cuidado familiar. Para ellas, las castañuelas han supuesto un “respiro vital”. Frente a la frialdad de las pantallas, el taller ofreció contacto humano y una participación social activa. Los primeros análisis confirman que, al coordinar ritmos en grupo, las alumnas no solo mejoran su agilidad mental, sino que construyen una red de apoyo mutuo que antes no existía, convirtiendo el aprendizaje rítmico en un antídoto contra el aislamiento.
La experiencia en la Asociación Parkinson Cádiz ha aportado evidencias de cómo la cultura puede ser terapéutica. Aquí, el ritmo de la castañuela ayudó a trabajar la coordinación motriz, actuando como un guía para el cerebro. Pero más allá de lo físico, los resultados preliminares destacan el impacto en la participación: los asistentes dejaron de sentirse aislados por su enfermedad para sentirse parte de un conjunto artístico. La ayuda mutua reforzó la cohesión del grupo, demostrando que el pulso compartido devuelve la confianza e integración social.
La participación de la Universidad de Cádiz en las Jornadas de Huelva servirá para lanzar un mensaje contundente: la castañuela es una herramienta cultural poderosa para combatir los males de nuestro tiempo. Al ser un instrumento vinculado a nuestra memoria colectiva, facilita la conexión emocional de los participantes; lo que potencia su uso para frenar el deterioro cognitivo y mejorar la coordinación, especialmente en adultos mayores y personas con necesidades especiales.
Más allá de los beneficios físicos, se ha constatado que el aula de ritmo funciona como un espacio generador de vínculos comunitarios fundamentales, facilitando la creación de redes de amistad y solidaridad que mitigan eficazmente los efectos de la soledad no deseada. En última instancia, este proyecto se erige como un acto de resistencia frente a la despersonalización tecnológica, reivindica la participación social presencial y el orgullo cultural como herramientas esenciales de salud pública.
Por tanto, estos hallazgos confirman que la castañuela se consolida como una herramienta de intervención eficaz para fomentar el envejecimiento activo, funcionando como un puente hacia la autonomía y demostrando que una vida saludable debe estar lleno de ritmo, conexión humana y, sobre todo, una participación social plena.
